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capitulo 12: sueños

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Gritos, sangre y dolor fue todo lo que Adalid pudo contemplar antes de despertar asustada en medio de la madrugada -y pegarse en la cabeza contra el barandal de seguridad de su cama- provocando que Odrac y Arurak despertaran angustiados por sus gritos.
Con el sudor frío recorriendo su rostro y nuca, Adalid se incorporo lentamente y se llevo las manos a su cabeza.
Arurak abrazo asustada a su amiga en un afán de calmarla mientras Odrac corría a la cocina por un vaso de leche fresca y un migajón.
-¿Cómo te sientes?-pregunto Arurak preocupada
Adalid se limpio el sudor del rostro con las mangas de su pijama e inhalando profundamente se volvió hacia su amiga.
-Estoy bien.
Se levanto el silencio por un momento hasta que Odrac volvió de la cocina con la leche y el pan.
Antes de que Adalid pudiera ingerirlos. Odrac puso su enorme mano sobre la frente de la chica y luego la deslizo hacia sus mejillas.
-No es fiebre-Dijo Odrac entre susurros
Albertine siempre decía que la mejor forma de ahuyentar a una pesadilla es asustarla. Pero la leche y el migajón también son buenos en esta chamba- Dijo Adalid casi entre susurros.
Odrac le sonrió y le tendió el vaso de leche junto con el pan.
Luego de ingerirlos y sentir su corazón más tranquilo. Adalid y Arurak volvieron a sus respectivos lugares en la litera mientras Odrac volvía al sofá-cama.
-¿Que fue todo eso?-Pregunto Arurak preocupada
-Solo un sueño-respondió Adalid con la cara pegada a la almohada

Luego de la desvelada producida por el mal sueño de Adalid, las dos chicas se habían despertado de un pésimo humor. ¿Cómo? Pues solo imaginen a su profesor de instituto llegando con la expresión mas amarga posible y con solo hacer un comentario inofensivo -relativamente inofensivo- ya con eso les deje caer toda su furia -no lo nieguen se que en algún momento lo vivieron-
Blue y Ophelia parecían haber sido los blancos principales de las tutoras pues a cualquier señal de indiscreción las chicas los ponían a hacer ejercicio hasta reventar o los atacan con montones y montones de preguntas sobre diversas criaturas -algunas veces fueron preguntas incoherentes pero nadie que se haya despertado con migraña lo nota ¿o sí?-
Klarissa intenta hacerles frente a sus maestras malhumoradas pero eso solo parece empeorar la situación.
Al ver que sus alumnos no muestran entendimiento sobre la dinámica del ejercicio Arurak decide retarlos entre sí a un combate de parejas.
Ophelia parece ansiosa ante el reto sin embargo Pyotr y Ganko no parecían muy seguros de querer iniciar con la dinámica. Al notar esto Adalid indica a todos que se acerquen hasta formar un semi-circulo a su alrededor
-Les propongo algo "niños"-Dice Adalid con tono sarcástico- Si ustedes, bueno la mayoría de ustedes completan la dinámica de Arurak antes de la Hora de las Hadas (3 de la tarde) Arurak y yo los dejaremos descansar 3 días enteros.
La sonrisa se hizo visible en el rostro de los aprendices -en especial en Ganko- sin embargo esta se desvaneció cuando Klarissa pregunto aquello a lo que sus compañeros temían la respuesta.
-¿Y qué pasa si ninguno o muy pocos de nosotros aprueban la dinámica?
Silencio
Adalid sonrió y miro levemente a los muchachos para después reparar la mirada amarilla de Klarissa.
-Aquellos que no aprueben- dijo llevándose la mano al cinto- tendrán que pelear contra nosotras esos 3 días. Y el que pierda no volverá a respirar.-dijo con su cuchilla en mano
Ganko se ajusto sus lentes de lectura y se apretó el cinturón de los jeans negros con manchas blancas
-¿Por qué no hacerlo a la inversa?-pregunto con tono nervioso
Arurak esbozo una sonrisa burlona y luego miro a Adalid
-¿Qué opinas?-pregunto sonriente a su amiga
Adalid se acerco a Ganko con paso firme haciendo que las piernas del chico flaquera por los nervios.
Ya estando frente a frente Adalid miro fijamente a Ganko por unos instantes hasta que él desvío la mirada hacia otro lado.
Adalid suspiro e hizo que Ganko la volteara a ver directamente a los ojos otra vez.
-Aun no están listos "niño".-dijo con tono suave
Ganko no se esforzó siquiera en ocultar su cara de inconformidad, no porque su maestra le dijera que no estaba listo para el combate, sino por llamarlo "niño" cuando claramente le llevaba unos 4 años de edad -aunque la cara de Ganko en ocasiones reflejaba características un tanto infantiles- pero a Adalid no parecía importarle eso.
Al darle la espalda para retirarse junto a su compañera. Ganko, impulsado por el coraje, formo una daga áurica de tonos morados e intento atacar a su mentora por detrás.
En un medio giro Adalid tomo el brazo de Ganko con una mano mientras que con su otro brazo le propinaba un codazo en la nariz y le torcía todo el antebrazo y hombro en el típico movimiento de "manita de puerco" -solo a los que les han hecho ese movimiento saben de que hablo- provocando que la daga desapareciera y Ganko se arrodillara de dolor ante sus compañeros
La sonrisa que Adalid había mostrado momentos antes, había desaparecido dando paso a su mirada sombría.
Dio un leve tirón al brazo de Ganko y este se aguanto las ganas de gritar -pero sí que dibuja muecas de verdadero dolor-. Al ver que no hubo efecto Adalid dio un tirón mas fuerte a su oponente provocando que en esta ocasión si hubiese gritos de dolor
-Jamás intentes atacar a alguien por la espalda- dijo mientras daba otro leve tirón- y más cuando haya personas que le adviertan a tu presa que vienes detrás suyo.
Dicho esto Adalid le dio un zape y finalmente libero su brazo.
La cara enrojecida de Ganko -más de ira que de dolor-provoco preocupación de sus compañeros
Arurak suspiro. Le susurro algo incomprensible a Adalid y luego de unos segundos de silencio ambas se volvieron hacia los muchachos
-Tómense el resto del día. Nos veremos pasado mañana a la hora de hoy
Los chicos se miraron entre sí, confundidos.
-¡Ándenle! ¡Córranle antes de que cambie de parecer!-exclamo la chica mientras les aplaudía como si fueran animales a los que quería ahuyentar.
Dicho esto los aprendices se retiraron inmediatamente del campo de entrenamiento dejando solas a las dos chicas.
Mientras Adalid recogía las cosas del entrenamiento. Arurak contemplaba a su alrededor de manera meditabunda.
Luego de un rato de silencio verbal. Arurak finalmente se atrevió a preguntar
-¿Qué soñaste anoche?
-¿Perdón?-pregunto Adalid recogiendo los últimos palos de entrenamiento
-Que, que fue lo que soñaste anoche-insistió la muchacha
- No me acuerdo- respondió meditabunda
-¿Eres o te haces?-pregunto con tono serio
Adalid se mostro distante ante la insistencia de su amiga pero finalmente cedió.
Mientras caminaban hacia la casa, Adalid le conto las pocas imágenes grisáceas que recordaba de aquel sueño que la había perturbado en plena noche.
Arurak intentaba disimular su rostro neutral conforme avanzaban por la maleza sin embargo más de una ocasión le fue imposible ocultar la sorpresa al ver con cuanto detalle Adalid le describía aquel asesinato que en sueños había presenciado.
Tal como si su amiga le hubiera leído sus pensamientos. Adalid se detuvo en la acera frente a la casa y se volvió hacia Arurak.
-Prométeme que si alguna vez uno de esos sueños se cumple, harás lo posible por mantener a todos a salvo.
-Lo prometo.
Luego de una cena ligera y las dos películas de Sherlock Holmes -y algunos reclamos por parte de Michaela por el volumen alto- Arurak y Adalid se prepararon para dormir.
Ya con pijamas listas y sorteado quien se quedaría en la cama de arriba. Ambas chicas se acomodaron para dormir, mas sin embargo el cansancio no parecía apoderarse de ellas aun.
-Adalid-susurro Arurak
-¿Qué?-pregunto la chica con media cara pegada a la almohada
-¿Estas dormida?
-Si-contesto la chica con tono pastoso y la cara enterrada en su almohada morada
-Oye, no puedo dormir
-¿Por qué no?
-No me gusto como tratamos a los aprendices hoy-respondió Arurak con un suspiro
Adalid despego levemente la cara de su almohada y se asomo hacia la cama superior
-No te sientas mal. Es la mejor forma de que aprendan lo que les aguarda-dijo Adalid mientras dejaba caer su rostro nuevamente sobre la almohada- Ándale ya duérmete. Mañana tenemos itinerario desde las cinco.
-Pero no tengo sueño
-Ah, como chilla la niña, tú nada mas cierra los ojos y duérmete.-respondió Adalid malhumorada
- Bueno pero no te enojes-dijo Arurak abrazando su almohada color marrón-Buenas noches
-Hasta mañana
Al quedar en la oscuridad total del mundo terrenal. Arurak se sumergió en lo profundo del Reino de los Sueños.
Sin darse cuenta paso de estar en la litera a pasearse en los amplios prados de las Colinas Circundantes donde yacían hadas, duendes y gigantes por igual.
Sorprendida ante tal escena se pellizco la mano pero no hubo ningún dolor.
-Okey, esto es raro
-¿Qué es raro?-pregunto una voz tras ella
Arurak sobresaltada se volvió hacia dicha voz y ante ella se encontró con un ser de baja estatura -casi la de un niño de cuatro años- con ojos miel y piel morena
-Em. Hola ¿quién eres...?
-Me llamo Jarabe-dijo el pequeño ser interrumpiendo la pregunta de la chica
-¿Jarabe?-Arurak no pudo evitar soltar una risita-¿Jarabe? ¿Cómo jarabe para la tos o jarabe de maple?
El pequeño ser frunció el ceño ante la pregunta. Llevo sus pequeñas manitas hacia su cintura adoptando una pose de molestia
-¿Y cómo te dicen a ti viajera?-pregunto Jarabe con voz chirriante
-¿Viajera?-Arurak se dio un zape en la frente al entender porque le decía viajera y voz amable le respondió- Soy Arurak.
Jarabe la miro de arriba a abajo y dibujo una sonrisa torcida en su pequeño rostro infantil
-No tienes pinta de ser una Arurak-dijo Jarabe en tono burlón- más bien pareces una “Lily”
Arurak no pudo evitar sonrojarse ante las palabras de Jarabe. Pero él no pareció notarlo
-Oye nos hemos salido del tema-dijo Arurak
-¿Y qué tema era ese?-pregunto Jarabe con tono tranquilo
-¿Dónde estoy?
Jarabe rio de modo estridente
-Tú dímelo. Esto solo es un fragmento de lo que sueñas a diario.
-¿lo que yo sueño? ¿O sea que tú...eres parte de mis sueños?
Jarabe se quedo en silencio por un momento y con mirada sombría respondió
-Me agradaría que así fuera, pero esa no es mi función aquí
La voz de Arurak se volvió temblorosa ante el semblante del pequeño ser
-Entonces... ¿cuál es tu función aquí?
Jarabe chasqueo sus pequeños dedos infantiles provocando que la tierra se abriera y ante ellos se levantase una bola de cristal sujetada por una base de raíces meramente gruesas.
El cielo comenzó a oscurecerse, el viento soplaba con tal fuerza que parecía anunciar una tormenta
-¿¡Qué está pasando?!
Jarabe continuo con su sonrisa extraña, le indico a Arurak con un gesto de mano que no se moviera y permaneciera quieta hasta que terminara de ocurrir lo que sea que estuviese ocurriendo
El viento soplo con mayor intensidad. Las criaturas huyeron buscando refugio. Las nubes en el cielo se movieron con tal salvajismo que crearon nubarrones oscuros con formas tan tétricas que solo podrían ser descritos con el mejor pintor del mundo para retratar su oscuridad.
Arurak estuvo por sucumbir al terror ante tal escena pero Jarabe tomo su mano bruscamente y la coloco sobre la bola de cristal causando que esta destellara con una intensidad cercana a la del sol.
Su brillo fue tal que los nubarrones comenzaron a desvanecerse como el vapor del hielo apenas perceptible a la luz del sol e inclusive los vientos cesaron de manera espontanea provocando que todo volviese a la normalidad.
Arurak quedo boquiabierta ante lo sucedido y retiro bruscamente su mano de la bola de cristal.
-¿¡Qué demonios fue eso?!
-¿Qué cosa?-pregunto Jarabe con tranquilidad
-¡Eso! ¡Las nubes, el aire y esas cosas que aparecieron en el cielo!
-Oh "eso"-dijo Jarabe con tono algo burlón- "eso" que viste es solo una prueba del poder que puede tener sobre los otros
-¿Una prueba del poder de qué cosa?
Jarabe señalo hacia las raíces.
-¿Y la bola de cristal?
-Mira tu mano-dijo en tono amable
Arurak obedeció y miro su mano. Grande fue su sorpresa al descubrir que la bola de cristal había tomado el tamaño de una perla hermosa de todos los tonos claros conocidos por los humanos y elementales. Pero también fue grande su susto al percatarse que la perla se había unido a la palma de su mano provocando que su piel se mostrara quemada y arrugada con leves indicios de cicatrización pero de entre esas marcas yacía la hermosa perla.
Asustada, Arurak sacudió su mano en un vago intento por liberar su mano de la pequeña perla.
Jarabe rio ante tal escena provocando que Arurak pasara de estar asustada a estar molesta.
-¿Qué te da tanta risa?-pregunto Arurak irritada
-Perdón, perdón-respondió Jarabe entre carcajadas- No me burlo de ti. Solo encuentro gracioso la forma en que la joya se ha implementado en ti
-¿Por qué gracioso?
Jarabe volvió a chasquear sus pequeños dedos infantiles haciendo que Arurak y él se transportaran a una habitación hermosamente adornada con los colores rojo y dorado en el tapiz, los cuadros e inclusive en las cortinas del lugar.
-¿Dónde estamos?
-Bienvenida al salón de los guardianes-dijo Jarabe mientras hacia una reverencia.
-¿El salón de los guardines?-pregunto Arurak al pasearse por el salón rojo y dorado
-Si señorita. El salón de los guardianes.
-¿Porque estamos aquí?
-¡Obvio! te has convertido en una guardiana señorita Arurak
-¿Guardiana? ¿De qué?
Jarabe le señalo su mano
-¿Me convertí en guardiana de una perla?
Jarabe miro con molestia a Arurak y le golpeo la pantorrilla haciendo que ella dibujara una cara de dolor
-¿¡Qué diablos te pasa?!-grito adolorida la chica
-Eres una grosera-dijo Jarabe con el ceño fruncido
-¿Grosera yo? ¡Pero si solo te he hecho una pregunta!
Jarabe torció el ceño y le dio una fuerte palmada en la espalda a la chica mientras le señalaba un cuadro que yacía a seis pasos de distancia.
Arurak se acerco con paso curioso y quedo sorprendida al ver que aquel exquisito cuadro enmarcado en oro tenia pintado al oleo el momento exacto en que la perla se había unido a la palma de su mano. ¡Oh exquisito diseño de aquel que lo pinto!; la gama de colores meramente naturales hacían que la pintura fuera palpable a los sentidos.
-¿Pero qué es...?
-Esto demuestra que te has vuelto la nueva guardiana Arurak-interrumpió Jarabe señalándole la palma de su mano
-Perdona que repita mi pregunta pero ¿qué hace exactamente esta perla?
Jarabe sonrió nuevamente y tomando su mano -la que no estaba ligada a la perla, he de aclarar- y le dio un breve recorrido por el gran salón mostrándole las hermosas pinturas donde habían sido inmortalizados los diferentes guardianes de aquel pequeño objeto.
Arurak quedo impresionada ante tal belleza.
-Supongo que tu maestro debe haberte enseñado que en todos los mundos hay objetos increíblemente poderosos.
-Maestra.
-¿Disculpa?
-No tengo un maestro. Es una maestra y es mi amiga-dijo Arurak sonriendo
-Bueno. “Maestra”-Respondió Jarabe con tono amable- Como iba diciendo, se que tu maestra debe haberte dicho que hay objetos muy poderosos en cada uno de los mundos que son invisibles al ojo humano.
-Sí. Me lo ha dicho unas veces
-Ese objeto que ahora portas en tu mano no es cualquier cosa señorita Arurak-dijo el pequeño ser con tono serio- Esta perla es capaz de dar paz o muerte según quien la use. Ya te abras dado cuenta que si eres pura de corazón entonces podrás mantener el balance de este objeto y si no...Bueno ya has visto una pequeña fracción de lo que su poder puede causar.
-¿Te refieres a que lo que paso antes de que tocara la perla solo era una escaza parte de su poder?-pregunto Arurak sobresaltada
-Si señorita a eso mismo me refiero.-Se escucho un estruendo en el pasillo principal- Esta es la ultima perla que queda para mantener el equilibrio entre los 12 mundos incluido el mundo de los humanos- el estruendo se acerco mas- Yo se que eres la indicada para la tarea-dijo inquieto el ser mientras tomaba las manos de Arurak
El estruendo se hizo fuerte al grado que comenzó a sacudir el salón, llenando el viento de hablas incomprensibles provocando que Arurak comenzara a desvanecerse como el vapor invernal con el sol
-¡¿Qué, que me sucede?¡
Jarabe intento sujetar fuertemente las manos de la chica pero estas comenzaron a desvanecerse como si fuera un fantasma.
Los ecos en el salón comenzaban a hacerse más fuertes al igual que el temblor mismo
-¡Ten cuidado con los corazones malvados!-grito Jarabe mientras todo a su alrededor se deshacía-¡Nunca dejes de ser fuerte Arurak!
-¡Jarabe espera!
Todo se cubrió de un blanco y cegador destello provocando que Arurak cayera al vacio
-¡Jarabe!
De pronto aquel destello se consumió y Arurak se encontraba de cabeza en la cama superior con su mano torcida mientras Adalid con parte de las sabanas pegadas a su cuerpo la observaba con los ojos como platos
Cuando Arurak reparo en qué lugar se encontraba dejo escapar un bostezo y se miro las manos pero no noto nada extraño
Al volverse hacia la orilla de la cama superior finalmente reparo en la mirada inquisitiva de Adalid.
-Buenos días-dijo la chica entre bostezos
-¿Por qué diablos gritabas "Jarabe" entre sueños?-pregunto Adalid
Arurak se quedo helada ante la pregunta pero para su ingeniosa y aguda mente de adolescente media -y digo media por experiencia no me lo mal entiendan- pensó rápida y sagazmente en su respuesta
-Tuve una pesadilla
Adalid se levanto e inclino los brazos
-¿Que soñaste?
-Que no tenía jarabe de maple para mis hot cakes
- Debí suponerlo. Bueno preparemos algunos antes de que tu pesadilla crea que las almohadas con jarabe de maple- dijo Adalid dirigiéndose a la puerta.
-Claro.
Luego de varios intentos fallidos de hot cakes las dos chicas desayunaron rápido y se alistaron para cumplir sus obligaciones del día.
Arurak no supo que pensar. Y por primera vez en los años que tenia de conocer a su amiga decidió no hablarle de lo ocurrido la noche anterior.
Ahora Arurak cargaba un secreto que ella misma desconocía.
El secreto de los Sueños

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