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capitulo 13: encontrando viejos amigos, atrayendo nuevos enemigos

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Despues de ver el progreso de los estudiantes, Michaela le ordeno a Adalid que les diera tres días de descanso a los chicos.

Adalid no parecia felíz con la idea pues habia creado nuevas "dinamicas" para poner en practica, pero tendria que esperar -ni modo-

-Entonces sera mejor que les diga que no se acostumbren al descanso- Dijo Adalid mientras terminaba su pan dulce

-Ay niña. Dejalos que descansen-dijo Michaela entre cucharadas

-¡Ja! ¿Y de cuando aca te interesa que descansen los muchachitos? ¿Que no fuiste tú la primera en decirme que debia mantenerlos alerta aun fuera de las lecciones?

Arurak y Odrac se mantuvieron en silencio, intentando que sus desayunos los devoraran antes de que la pelea entre madre e hija explotara pero todo resulto ser una falsa alarma puesto que Michaela se limito a terminar su sopa y Adalid "asesino" a media bolsa de pan dulce.

Luego de agradecer la comida, cada quien se limito a realizar sus actividades matutinas correspondientes; Odrac se fue a su trabajo, Michaela aseo la casa mientras Arurak organizaba la habitación y Adalid salia al centro a comprar sus cosas personales.

Aquella mañana era como cualquier otra que ella hubiese pasado desde su llegada a Durango -a excepción de que Yukeiki y Latne no se encontraban con ella-

Al igual que otros días, Adalid tomo su bicicleta Todo-terreno de desgastada pintura roja, se cóloco los auriculares y se dirigio hacia el centro de la ciudad con la música a casi todo volumen.

Despues de casi ocho semáforos y tres camionetas imprudentes, Adalid por fin llego a su destino.

Dejo su bicicleta arramada en el mismo poste de siempre y camino sin rumbo hasta llegar a la plaza de armas.

El alto volumen le impidio escuchar cualquier ruido peatonal a su alrededor y la sumergio en el encantador mundo de la música gregoriana durante largo rato, haciendo que los puestos y las calles por las que transitaba, se transformasen en caminos de tierra de la edad media y los transeuntes llevasen los ropajes de aquella epoca.

Ah, ¡que dicha alejar los ruidos mundanos!.

Mientras Adalid caminaba se imaginaba al cantante principal del coro gregoriano creando todo el escenario mediaval a su alrededor con su encantadora voz, una chica de complexsión media y de baja estatura -tal vez -1.55 de altura- se le acerco con un bote lleno de paletas y comenzo a hablarle pero Adalid no lograba entenderla debido al volumen de la musica por lo cual se limito a menear la cabeza y alzar su mano en señal de que se detuviera.

Aquella jovencita de oscuros ojos torcio sus labios en un gesto de desaprobación y se alejo malhumorada. Adalid noto eso pero no le tomo importancia.

Se fue frenando mientras sacaba su celular de su desgastado short roba-arbustos -o de estilo militar- para escuchar una nueva canción. Sin embargo cuando se detuvo y los sonidos mundanos volvieron a sus oidos, Adalid se sobresalto al sentir una pesada mano en su hombro.

Cuando se volteo, su gesto se vio relajado y dandole un fuerte abrazo, Adalid susurro

-Por favor dime que estoy soñando

Aquella persona estrecho a la chica en sus brazos y en un suave susurro le respondio

-Sigues poseyendo esos hermosos ojos soñantes "pequeña"

Adalid se libro de sus brazos y le dio un leve golpe en el estómago

-Calla perro-dijo ella con un hilo de voz-Que tu sigues teniendo el mismo peinado ridículo

-Oh, disculpame lady Adalid-dijo mientras imitaba la reverencia que hacen en la realeza

-No seas payaso Sariel- dijo la chica entre risas al tiempo que lo hacia levantarse

Luego de otro abrazo aquel a quien Adalid nombraba "Sariel" extrajo de su bolsillo trasero de su pántalon caqui una pulsera de hilos rojos con adornos triangulares amarillos y dibujando una sonrisa en su rostro dijo

-Espero no hayas perdido la tuya

Adalid sonriente levanto su muñeca derecha mostrando la misma pulsera roja pero con los adornos de un tono amarillo ópaco

En un breve silencio se quedaron los dos adolescentes, mirandose como si el mundo a su alrededor no fuera mas que un desierto cuya arena eran las palabras dichas, pensadas e incluso no pensadas

Sariel se acerco a su amiga y tomandola de su mano en gesto delicado le señalo un cafe con sillas y mesas en la acera.

-Espero tengas hambre-dijo con tono suave

-No realmente pero te aceptare un buen postre-dijo la chica sonriendo

 

Papeles y cartones de jugo acompañados de polvo yacian por doquier.

Michaela habia ayudado a Arurak en el aseo de la habitación, sin embargo la dueña del hogar cayo rendida ante tanto esfuerzo -creanlo o no, si cuesta mucho limpiar toda una casa entre dos personas-

Antes de irse a descansar a la oscuridad del cuarto. Michaela le pidio a la chica que estuviera pendiente de la llegada de Odrac y su hija.

-Puede estar tranquila señora- Dijo la muchacha con gesto alegre- no oira ni pío mientras usted descanse. Pero si la vienen a buscar de forma urgente pues la despierto

-Tranquila niña-Dijo Michaela con tono cansado- Dudo que alguien se atreva a venir pero igual, gracias.

Sin decir nada mas, Michaela se fue a descansar y Arurak se quedo viendo la televisión en la sala de estar.

Pasada una media hora, Arurak se aburrio de ver la "caja idiota" y se derrumbo en el desgastado sofá mirando con aburrimiento el descascarado techo blanco

-Esto no se valeAdalid tiene chance de salir y yo tengo que quedarme a recoger su tiradero.-se dijo así misma entre bostezos

-Mirale el lado positivo. Al menos podras conocer mejor lo que te aguarda-Dijo una voz en la nada

Arurak se volvio asustada pero no noto a nadie en la habitación asi que retomo sus labores pensando

"Debe ser Michaela hablando por telefono"

-Parece que no has aprendido nada "Urak"-repite de nuevo la voz en la nada

Esta vez Arurak transmuta dos cuchillas auricas de tono ambar y observa detenidamente el cuarto.

Nada

-Seas quien seas-Dice Arurak con tono firme- Mejor largate-musita mientras se vuelve hacia la desgastada escoba verde pasto

Todo esta en silencio en el lugar.

Arurak finge barrer mientras aguza el oído para percibir algun sonido ajeno a la casa o a los ruidos del exterior, pero nada parece fuera de lugar. 

De pronto una delicada brisa roza sus mejillas y en un veloz movimiento de Aikido, la joven desprende la base de la escoba dejando unicamente el palo de esta, y dando medios giros en la habitación lo unico que se escucha es el metal golpeando contra la madera en una repetitiva danza poco improvisada

La escoba verde-pasto ha quedado hecha pedazos al igual que unos leves trozos de la playera color durazno de Arurak

Una regordeta figura se hace presente en la habitación; la grasa de su peluda barriga y sus dientes salidos le da un aspecto nauseabundo, mientras que sus escazas ropas dan la impresión de que se trata de un perro en dos patas con sobre-peso

-Perra maldita- masculla entre dientes con su chillona voz

Antes de que pueda registrar el cuarto con la mirada, el frio acero de la cuchilla ámbar lo hace detenerse en falso

-¿¡Quien te envío?!

La bestia sonrie levemente y susurra un nombre.

La cuchilla cae dejando un tintineante ruido molesto en el lugar conllevando a un pesado silencio, Arurak retrocede tapandose la boca en un intento inutil por disimular su sorpresa por escuchar "ese" nombre.

La criatura se se vuelve hacia ella mostrando sus torcidos dientes en una sonrisa de oreja a oreja

-Si Sasinom te hubiese instruido mejor como guardián no pasarias por esto niña- La bestia dirige su mira hacia el umbral del cuarto sin desvanecer su sonrisa

Arurak dirige su mirada hacia la misma dirección.

Su sangre se va de golpe a los pies y Arurak siente como el frío en su garganta se engradece al articular la unica palabra que sus labios le permiten

-No puede ser...tú....

"Fue a los once años cuando me entere de la verdad...

Nuestros padres habian sido amigos desde antes de nuestro nacimiento. De hecho. Según mamá, ella y la madre de él se habian embarazado casi al mismo tiempo.

Eramos vecinos. Y nuestras madres nos hacian tener citas de juego cuando ellas se reunian para sus partidas de pocker o chismes entre las otras vecinas. Son vagos esos recuerdos de la niñez

Es cierto. Eramos amigos. Casi hermanos -o eso aseguraban en la escuela-.

Él siempre estuvo ahi para mí. Comiamos juntos e inclusive haciamos tareas juntos. Era divertido...

Recuerdo que dos dias antes de mi cumpleaños teniamos que entregar una antologia de cuentos para la clase de literatura -una de mis materias menos agraciadas- me habia reunido con él en su casa a comer esos famosos sandwichs de mermelada y cajeta con naranja que tanto le gustaban.

-Que aburrido. No quiero escribir cuentos- dije con la boca llena mirando la libreta escasa de palabras

-Es aburrido porque no lo intentas-decia él escribiendo sin mirarme

-¡Que facil es para ti decirlo! A ti te sale natural esto de escribir

Hubo un breve silencio en nuestra conversación hasta que dejo de escribir y alzo sus ojos naranjas hasta la altura de los mios y con un leve suspiro acompañado de su sonrisa finalmente me dijo

-Es facil porque siempre tengo a mi "musa" para inspirarme- expreso con voz tranquila y sonrosadas mejillas

-¿Te sientes bien?-pregunte con un sandiwch en mi mano

-Si ¿Porque?

-Tienes la cara roja-dije perdiendome en sus brillantes ojos

Hubo silencio. Un gran e incomodo silencio hasta que se levanto del piso y se retiro al baño

Era típico de él. Siempre que queria evitar escupir un secreto se encerraba en el baño o se perdia en su pequeña cocina.

Nose que fue pero, algo dentro de mi supuso que se tardaria metiendose ese secreto en su persona para evitar soltar la sopa, asi que como buena amiga que soy me puse a cureosear entre sus libretas de la escuela para que podia copiarle de las tareas y entonces lo vi.

En su pequeña libreta de pasta azul claro al final de la pagina yacia un corazón dibujado con nuestros nombre entrelazados con flores y estrellas alrededor y debajo de este decia:

"Tus ojos cafes como el mismo chocolate, tu sonrisa tan deslumbrante como una pequeña flor esto que siento por ti ¿podria llamarse amor?"

Y más y más palabras se arremolinaban ante aquel lindo corazón pintado inocentemente con rojo, amarillo y morado. Los versos seguían en paginas anteriores con cientos de dibujos de amor -personas besandose o rodeadas de corazones y esas cosas-.

Comencé a sentir como me ruborizaba al leer aquellas palabras, pero mi rubor se convirtio en susto cuando senti su mano sobre mi hombro

-¿Que estas haciendo?-pregunto falto de aliento

Antes de poder decir nada me arrebato la libreta de las manos y la aprieta fuertemente contra su pecho como si fuera parte de él mientras sus mejillas se vuelven rojas por la pena

Sin saber que decir me levanto y tomo mis cosas para retirarme a mi casa.

Justo en el umbral de la puerta principal me detengo un segundo con la vana esperanza de que su mano me detenga y comience a bromear como de costumbre pero no hay nada mas que silencio y su penetrante mirada a mi espalda.

Sin decir nada vuelvo a casa y me encierro en mi habitación junto a las escasas muñecas que me han acompañado en mi inicio de preadolescencia

Puedo ver sus ojos llameantes en la pared de mi habitación mientras los recuerdos vagan nuevamente volviendose arena flotante en la nada creando un nuevo recuerdo que pensaba olvidado.

El pastel de dos pisos de chantilly color lavanda con sus letras rojas en la parte delantera del cuadrado y enorme postre...las risas de mis primos, tíos, padres y amigos.

Todos sumidos en sus propias conversaciones y juegos. Los mas pequeños de mis primos y los pocos que son de mi edad cumplida estan anciosos por probar semejante postre con leche e irse corriendo a hacer sus habituales travesuras.

Estoy en la puerta principal mirando hacia su casa esperando que aparezca con algun regalo o con su sonrisa diciendome "feliz cumpleaños" pero no parece haber nadie en casa. ¿habran salido? ¿estara enfermo?.

La borrosa imagen de mi madre se acerca a ofrecerme un plato con gelatina de mosaico preguntandome si me encuentro bien pero se que no sirve de nada mentirle

-Pense que él vendria-digo con tristeza

Mamá observa la casa contigua e inmediatamente sabe a quien me refiero. Me dedica una sonrisa diciendome que no me preocupe, que pronto llegara y podremos jugar

La fiesta casi llega a su fin pero no hay rastro suyo. El pastel fue cortado e inclusive hemos roto la piñata en mil pedazos pero no esta.

Ya acabada la fiesta llevo un poco de pastel, gelatina y comida en unos topers que mamá me ha prestado.

Toco la blanca puerta con los nudillos levantando una fina 

capa de polvo debido al mosquitero que protege la entrada pero no hay respuesta.

Toco el timbre y sigo sin respuesta. No parece haber nadie.

Voy hacia la puerta trasera de la casa con la esperanza de que haya alguien que no me pudo escuchar pero no hay nada.

Rendida y decepcionada dejo los tres topers con una pequeña nota agarrada con una piedra para que no sea arrastrada por el viento. Justo cuando estoy por retirarme escucho un quejido del interior de la casa.

Me asomo por el mosquitero de la puerta y veo una figura derrumbada en el suelo que conecta a la cocina y la sala.

-¿Hola?-digo recargandome en la tela polvorienta

Esta abierto.

Me acerco hacia la silueta derrumbada y siento como la sangre de mi cabeza baja de golpe a mis pies. Es su madre cubierta de sangre y palida como la leche.

-Ayu...da-dice la mujer con falta de aliento

Un sonido hace que me vuelva de sobresalto en direccion al pasillo de las habitaciones.

Emerge una figura de uno de los cuartos. Trae un cuchillo en su mano ensangrentada

-Arurak.

Estoy demasiado aterrada para moverme

-No es lo que piensas-dice él aun portando el cuchillo

Mi mente esta en blanco...no puedo creer lo que acabo de ver...

-Arurak...

-¡Alejate!

Él solo me mira con confusión y suelta el cuchillo intentando acercarse a mí con paso lento

-Escucha esto no es lo que crees-dice mientras camina lentamente hacia mí

Miro a su madre y luego lo miro a él

Antes de que pueda decir nada salgo huyendo de la casa.

Mientras corro por la calle hacia mi seguro hogar puedo ver como la escena se descompone en arena flotante que se desvanece en la nada"

-Pensé que habias olvidado aquel día- dice como si hubiera adivinado mis pensamientos

-Crewl...-digo en un suspiro- ¿Pero como es que tú..?

Antes de que finalice la frase Crewl se acerca hacia mí con una leve sonrisa dibujada en sus labios. Siento un escalofrio recorrer mi espalda

-No eres la unica persona que se a conseguido un maestro.-dice con sarcasmo

-Pensé que estaria en el reclusorio de menores hasta los 18- digo poniendome instintivamente en posicion defensiva

-Bueno-dice suspirando- digamos que mi maestro es muy "persuasivo"-dice esta ultima palabra como si fuera la mas indicada pero yo se a lo que se refiere

-Si eso puedo verlo-digo intentando parecer indiferente

-Anda, ¿Pero porque tienes esa cara? ¿Sigues desconfiando de mí por lo que creiste ver?

-No se que vi exactamente-confieso y es verdad- pero es de mala educación entrar en una casa sin ser invitado Crewl

-Tal como tú Arurak-responde en tono desafiante

-Oh, yo no entre sin invitación Crewl recuerda que podiamos entrar en la casa del otro por la confianza entre nuestros padres-respondo con sarcasmo

Antes de que Crewl sea capaz de hacer o decir nada, un rayo aurico esmeralda entra en el cuarto y estrella a Crewl en el muro.

-Michaela-digo sorprendida

Michaela entra en el cuarto con su flecha aurica de tono escarlata y con ojos molestos se vuelve hacia mí

-¿Como fue que ese idiota entro aqui?

No soy capaz de responder porque realmente no lo se. Unicamente levanto los hombros y ladeando la cabeza.

Michaela parpadea como respuesta y se vuelve hacia el aturdido y molesto Crewl.

-Bruja maldita-dice mientras se libera del muro-¿Como te atreves a interrumpir una conversacion?

Michaela sonrie de forma burlona y hace aparecer otra flecha escarlata sobre su arco aurico

-Dejate de tonterias Crewl-dice mientras apunta la flecha en direccion a su hombro

-Michaela espera- digo extendiendo mi mano a su hombro- yo lo conozco

Michaela abre los ojos de par en par por un segundo.

"¿Como es que lo conoces?", eso es lo que me dicen sus ojos

Antes de que pueda decir nada le respondo que él solia ser un vecino mío antes de que conociera a Adalid

Dicho esto la expresión de Michaela parece mas relajada pues su arco y flecha escarlatas se desvanecen.

Tanto Crewl como yo estamos impresionados ante este cambio de actitud.

-Dile a tu "mascota" que se large-Ladra Michaela a Crewl mientras señala a la criatura con la que momentos antes estuve a punto de pelear

Crewl sonrie y con una inclinacion de cabeza le indica a su "mascota" que se retire y la criatura respondiendo con la misma inclinacion de cabeza se desvanece como polvo en el viento matinal.

-¿Felíz?-dice Crewl con indiferencia mientras se agarra el brazo herido

-Si- responde ella con sarcasmo-¿Que haces en mi territorio?-pregunta Michaela secamente

-No te asustes Michaela-responde él con naturalidad- No he venido a darte caza si eso piensas

-Entonces ¿que te ha traido aqui?

Crewl me señala

Michaela pone su brazo delante de mí en un ademan protector

-Crei que ustedes eran "viejos conocidos"-dice firmemente

-Oh tranquila Michaela no me atreveria a hacerle daño. Ademas solo quiero lo que porta en su mano

Michaela voltea a verme y yo oculto mis manos en la espalda como una niña a la que han pillado haciendo una travesura. Pero al ver los penetrantes ojos de Michaela entiendo porque Adalid nisiquiera reniega cuando le ordena que confiese sus travesuras.

Temerosa enseño la mano donde tengo fundida la joya de la cual Jarabe me ha hecho su guardiana. Poca es mi sorpresa al ver la reaccion de Michaela ante tal objeto y la cara de desilusion de Crewl al ver que soy yo quien porta la joya

-Antes de que destrocen mas el cuarto de Adalid- digo con molestia y sarcasmo- Sera mejor que me expliquen que diablos hace esta cosa y porque la quieren-digo mostrando mi mano

Crewl deja escapar un suspiro y se vuelve hacia Michaela

-Creo que ninguno de los dos podra explicarte meramente que es-dice dejando escapar otro suspiro seguido de una sonrisa dirigida a Michaela

-¿Porque no?-pregunto tontamente

Me vuelvo hacia ella y al ver la sorpresa y angustia en sus ojos lo comprendo todo

-Adalid...

 


-¡Te lo juro! No se que piensa mamá al dejarme a cargo de una bola de idiotas-dice Adalid entre carcajadas

Sariel intenta contener la risa para no escupir los restos de su helado de vainilla pero ver como el rostro de su pequeña amiga se embarra de agua sucia por culpa de un carro al pasar a gran velocidad, Sariel escupe lo sobrante de su helado en medio de carcajadas.

Adalid le da un manotazo en su espalda a modo de venganza por su burla.

-¡Ujule no aguantas nada!-dice Sariel entre risas

-Al menos yo si mantengo la comida en la boca-replica la chica enseñando la lengua

-Que graciosa-dice el chico frunciendo el ceño

-No seas nena- dice Adalid dandole un codazo en el costado- Anda vamos por comida china yo invito

La pareja camina tranquilamente por la calle adoquinada riendo y jugando como cualquier par de amigos que han escuchado una buena broma o chisme de su instituto

El camino al restaurante chino es relativamente corto por la diversión que los ha invadido sin embargo al entrar al hermoso local adornado de rojo y dorado, Adalid se acerca al mostrador metalico saludando a una joven asiatica no mayor a los 25 años.

La chica con playera roja y ojos rasgados observa con mas detenimiento a Adalid y luego de dedicarle una pequeña sonrisa.

-¿La mesa de siempre?-pregunta la joven sonriendo

-Claro Kelly-responde Adalid con una leve inclinacion de cabeza

Al pasar por unas cuantas mesas de color cafe amontonadas e incomodar a algunos clientes con el paso pesado, Adalid y Sariel logran llegar cerca de una mesa pegada al muro y se sientan en los mullidos asientos satinados de rojo y dorado. Y cerca de ellos -a medio metro realmente- yacian nadando los peces multicolores, algunos esperando a ser comidos y otros solo para darle un entorno colorido al lugar.

-¿Kelly?-pregunta Sariel arqueando una ceja

-¿Que? ese nombre es mas facil de recordar-responde Adalid con tono divertido

Antes de que Sariel pueda acer un comentario, aparece un muchacho asiatico vistiendo pantalon negro y camisa blanca con una pequeña libreta y pluma listo para anotar la orden

-¿Que se les ofrece?-pregunta el muchacho con su salpicado acento (o mas bien intento de) español

-Dame dos especiales-digo mirando al chico asiatico

Al anotar el platillo el chico hace una leve inclinacion de cabeza, grita algo en su lengua materna y luego nos dedica una sonrisa

-Su comida vendra en un momento.

-Gracias

El silencio entre Adalid y Sariel se hace presente durante largo rato.

Luego de que el mesero les deje dos bandejas con arroz cocido, pollo agridulce y costillas dulces, los dos chicos se ponen a devorar sus platillos respectivamente.

No hay palabras entre ellos durante la comida mas que un simple comentario vano por momentos de parte de Adalid a Sariel de si desea una servilleta o una bebida pero él solo niega con la cabeza y continua comiendo.

-¿Acaso no habias probado la comida china?-pregunta Adalid limpiandose las manos con una servilleta

-Solo una vez- contesta Sariel entre bocados

-Oh. Eso es...genial.-hace una pausa y toma otra servilleta- ¿y que tal estaba?

-Creo que esta mejor. La otra sabia a tierra y baba de perro con gato recien bañado

-Wow que descriptivo eres Sariel-dice Adalid con sarcasmo

-¿Lo crees? Deberian cerrar ese local

-No estas ni poniendome atención ¿verdad?-dice la chica con el ceño fruncido

-eh, no, no realmente

-Tonto

Un estruendo lejano interrumpe la animada charla de nuestros amigos

-¿Pero que diablos?

Antes de que Sariel pueda decir nada, Adalid saca la tarjeta con la inscripcion "Tiempo" y la conecta con su energia aurica provocando que todos los presentes -a excepcion suya y Sariel- queden congelados en el tiempo.

-¿Que es lo que hiciste?-pregunta el chico con un hilo de voz

-Detuve el tiempo-responde ella con naturalidad

-No sabia que tú...

-Hay cosas que no conoces de mí Sariel, pero si gustas te dejo congelado como a los otros y veo que onda con esas explosiones.

-No, no. Mejor te acompaño.

Antes de salir del restaurante, Adalid saca un billete de 200 pesos y lo deja con una pequeña nota sobre la mano de la camarera asiatica

-¿Que estas haciendo?-pregunta Sariel mientras Adalid hace una reverencia ante el cuerpo inmovil.

-No me gusta irme sin pagar de un lugar donde me han atendido con excelencia -gruñe Adalid

-Nunca cambias

Adalid esta a punto de articular palabra pero una explosicion mayor a las anteriores provoca que ambos chicos caigan al suelo.

-¿Que te imaginas que sea?-pregunta la chica mientras invoca sus armas auricas y se pone de pie

-Te apuesto que es un dragón-responde Sariel incorporandose

-No lo creo-responde ella con una sonrisa

-¿Como estas tan segura?

Adalid se coloca en guardia y dando una palmada su escarlata energia aurica se convierte en una gran lanza y señala hacia el otro lado de la calle donde yace la silueta de una mujer con cabellera lisa hasta su espalda vistiendo un kimono blanco

-¿Hola?

La mujer se impulsa hasta quedar frente a frente con los muchachos y con sus cabellos flotantes sobre su rostro, susurra algo inaudible para el oido de los chicos

Sariel se acerca un poco para escuchar mejor las palabras de aquella criatura.

-¿Hola?

La criatura alzo la mirada dejando al descubierto sus ojos infernales mas deslumbrantes que el mismo fuego, mientras su cabello flotaba a su alrededor y dejando al descubierto los punzones afilados que tenia por dientes la mujer grito

-Dame...¡TU ROSTRO!

Un alarido de dolor inundo la ciudad detenida en el tiempo junto con un unico nombre...

 


-¡¿Que esto hace que cosa?¡-Exclamo Arurak levantandose bruscamente de la mesa del comedor

Crewl miraba con diversion a su consternada amiga mientras Michaela servia con mera tranquilidad dos tazas de cafe con leche en barato juego de vajilla.

-¡¿Porque me miran asi?!-pregunto la chica aun exaltada- ¿que pasara si la ama de Rosiel se entera de esto? o peor ¿que ocurrira si no puedo controlarlo?

-No tienes de que angustiarte Arurak- Asegura Michaela con tranquilidad- continuaras con tu entrenamiento en el reino de los sueños tal como se te pide

-Pero si estas muy desesperada puedo cortarte la mano y llevarmela-interrumpe Crewl con sonrisa villana

-Silencio-ordena Michaela con brusquedad

Luego de un incomodo silencio, Michaela observa a los dos jovenes con detenimiento y sonríe para si.

-El problema esta resuelto Arurak

-¿Como?

-Tu "amigo" sera quien te entrene en esta esfera bajo mi vigilancia para tener mayor información. Así que no tienes de que preocuparte

-Am, yo tengo una preocupación señora-expresa Crewl levantando su mano con temor

-¿Que?-pregunta Michaela con firmeza

-Bueno...¿como decirlo?...no creo que mi "maestro" este muy deacuerdo con esto

-¿Porque?

Lentamente Crewl se levanto de la mesa con una cuchilla de resplandeciente color morado y la lanzo hacia Michaela

-El maestro me pidio que le llevase la joya, ya fuera entera o adherida a tu mano

Michaela esquivo la cuchilla pero fue bruscamente separada de la habitacion por una red aurica de tonos naranjas dejandola completamente inmovilizada.

Sin tener tiempo de reaccionar, Arurak tomo la taza y tiro el cafe caliente directo al rostro de Crewl.

Los gritos de dolor inundaron el cuarto mientras Arurak intentaba con desesperación cortar la red naranja para liberar a Michaela pero en un repentino movimiento sus brazos quedaron inertes tras su espalda y su rostro contra la red.

Michaela bufaba al chico que la dejase en paz pero sus gritos no sirvieron de nada.

Crewl creo cintas auricas de color amarillo en las piernas y el brazo de Arurak para dejarla inmovil mientras que él extendia el indefenso brazo de la chica sobre la desgastada mesa.

Arurak intento inutilmente liberarse de sus ataduras y la enorme mano de Crewl , pero su temor es mas imponente.

El muchacho genera otra cuchilla aurica -esta vez de tonos platinos- y la alza en lo alto intentando calcular el angulo correcto en que debera cortar la mano.

Crewl logra percibir los temblores involuntarios de Arurak ante el peligro inminente haciendolo palidecer por unos instantes.

-¿Si supieras algun modo de quitarte la joya de tu mano, me la darias?-pregunta Crewl con inocencia a la chica aterrada

Ella lo ve a los ojos por un momento y con gesto firme -aunque con voz temblorosa- afirma que de saberlo no se lo diria, mas ahora por su reciente revelación.

-¿Y de haber sido en otras cirscunstancias?

-No. Eso no hubiese cambiado nada

-¿Esa es tu respuesta?-pregunta el chico bajando su arma lentamente

Arurak asiente a modo de respuesta

Crewl deja escapar un prolongado suspiro y chasqueando los dedos hace que las ataduras de ambas mujeres se desvanezcan como pequeñas estelas

El sepulcral silencio vuelve la habitacion mas incomoda y lugubre que un panteón a la media noche, pero es alejado ante el leve tartamudeo inaudible de la joven quien mira consternada al muchacho.

Crewl la mira directamente a sus ojos por un segundo y vuelve su vista hacia una molesta Michaela preparada para atacarlo, sin embargo su intento es frenado en seco ante la fulminante mirada del muchacho.

-¿Porque...?

El chico le da la espalda a las dos mujeres y con voz temblorosa declara

-No te confies mucho Arurak. Te dejare ir por esta ocasion.

Un nudo en su garganta se formo

-Crewl...

-A partir de ahora...seremos enemigos

 


Sariel yacia inconsciente en un charco de sangre con cortes firmes en su rostro y parte de su torso.

Adalid habia formado una proteccion a su alrededor pero los constantes ataques a su persona por parte de la criatura, redujeron su efectividad de manera atroz mas no minimizo su espiritu de lucha.

Las dos mujeres yacian tambaleantes con arañazos, mordidas y golpes notorios debido a su batalla.

-Maldita criatura me tienes harta- replico Adalid con falta de aliento

La mujer de cabello flotante no articula otra palabra mas que el deseo por un rostro propio

No habia que ser un genio para comprobar la inteligencia de esta cosa sediente por arrancar una cara. O al menos eso penso Adalid

-¡Un rostro! ¡Dame un rostro!-Bufaba la mujer

Adalid miro a su alrededor buscando algo que le fuese de ayuda pero el salto de la criatura hacia su cara le impidio actuar con rapidez.

Ella araño su rostro con sus filosas garras de leon repitiendo que deseaba una cara para poseer.

-Bien si un cara es lo que quieres...¡eso tendras!

Del cuerpo de Adalid comenzo a brotar una humareda de plateada con destellos lavanda que inmediatamente se transmuto en fuertes y largas púas de plata, perforando a la criatura de pies a cabeza matandola.

Adalid miro como el cuerpo convulsiono hasta que inerte quedo.

-Ahi tienes tu rostro maldita.-Dijo la chica mientras las púas como ramas vivientes arrojaban al cuerpo lejos del suyo.

Al incorporarse y hacer desvanecer las púas, Adalid se dirigio hacia Sariel para comprobar su condicion.

-Perro idiota-dijo ella con un suspiro mientras tocaba su mejilla con ternura

Adalid intento levantar al chico inconsciente pero un aturdidor ruido provoco que se pusiera de nuevo en guardia con sus cuchillas de tonos lavanda

-Caramba ¿Y ahora que?

Una gran neblina se formo creando un par de ojos amarillos como el incandescente sol

-Maldita mestiza-bramaba una distorcionante voz proveniente de la neblina-¿como te has atrevido a matar a una de mis "niñas"?

-Deberias aprender a controlarlas- afirmo la chica sin bajar la guardia-en esta esfera estan prohibidos criaturas como estas-dijo señalando el cuerpo sin vida de la mujer

-¡GROOOOAAAAARH! ¡ustedes idiotas creyendose superiores por vivir entre tan buen alimento y perdonando a aquellos que dañan al mundo- bramo la voz

-¿Perdón? Nosotros estamos aqui para salvar las cosas que valen la pena proteger-respondio Adalid con desdén

-¡Tú no sabes nada!-aullaba el misterioso ser-¡No sabes nada!

-Entonces ayudame a entender ¿porque mandas a tus "niñas" de carente inteligencia a devorar a seres que no les han hecho nada?

De la niebla surgio un rugido mayor al anterior, creando torbellinos negros y grises de los cuales miles de ojos fueron visibles.

Adalid palidecio por un momento ante tantas miradas pero mantuvo sus armas firmes ante la neblina y se coloco delante de Sariel en ademan protector

-Todos ustedes sabran lo que es palidecer ante el verdadero terror. ¡Y tú! seras la primera en experimentarlo.-Dijo la voz entre risas mientras se desvanecia con el viento

En cuanto la niebla se retiro, Adalid se dirigio hacia Sariel -quien apenas volvia en sí-

-¿Que, que paso?-pregunta el chico en un vano intento por rellenar sus pulmones de aire

-Te rompieron la cara, eso paso- dijo ella dandole unas palmadas en la mejilla sangrante

-Oh, bueno creo que seria una gran idea que vayamos a urgencias ¿no?-afirmo él mientras se incorporaba

-No te preocupes por eso, yo me encargo de que no nos vean sangrar hasta llegar a casa- dijo ella con tranquilidad

-Si que estas llena de sorpresas niña-dijo mientras la rodeaba con su dolido brazo

Adalid le dedico una sonrisa tierna y chasqueando los dedos devolvio el tiempo a su cauce.

Usandose de "muletas" entre si, los dos chicos llegaron al hogar de Adalid donde su madre y amiga los recibieron con sorpresa.

Al notar que su expresión no se debia a sus heridas ni a la inesperada visita, Adalid le encargo a Odrac que curase a Sariel mientras ella hablaba con las dos mujeres en lo que quedaba del comedor-

.Adalid escucho atentamente cada palabra que pronunciaron Michaela y Arurak hasta lo sucedido antes de su llegada.

Adalid llevo sus manos hacia su rostro y río de manera nerviosa

-¿Estas bien?-pregunto Arurak preocupada

-No, la verdad no.-dijo ella soriendo-Madre. saca lapiz y papel

-¿Para que?

-Para ennumerar a nuestros nuevos enemigos

-Yy los viejos amigos?

-No. Los viejos amigos solo se cuentan con los dedos de una mano-afirmo ella poniendo su mano en el hombro de Arurak

-¿Qué haremos ahora?-pregunto la chica nerviosa

-Por ahora. Solo observar




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Deja tu comentario capitulo 13: encontrando viejos amigos, atrayendo nuevos enemigos

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